Introducción
El conocimiento del sistema cardiovascular de nuestro caballo permitirá:
- mejorar su estado físico y como consecuencia el técnico,
- implementar prácticas saludables que mejoren su estado de salud,
- disminuir el riesgo de lesiones,
- acortar el tiempo de las recuperaciones.
No es nuestro propósito
hacer ningún tratado sobre fisiología del caballo, que ya los hay , y
muy buenos, tan solo trataremos de acercar tanto al aficionado de a pie
como a preparadores y entrenadores, al conocimiento de unos principios
básicos de que permitan la mejora de los sistemas de entrenamiento, así
como el tiempo de ocio que dedicamos a estar en compañía de los
caballos. No importa las veces que montemos a la semana, o si me dedico
en exclusiva a los caballos, o si sólo doy paseos por el campo el fin
de semana, o si monto cuando el trabajo, los estudios, o las
obligaciones me lo permiten. Con esta serie de documentos tratamos que
los aficionados dejen de pensar en los caballos como en cosas que se
mueven y usamos para el tiempo de ocio, intentaremos que se saquen
conclusiones de lo que es adecuado y lo que no lo es a la hora de dar
un paseo por el campo o diseñar un plan de trabajo para una disciplina
determinada.
En las líneas que siguen a
continuación, nos aproximarnos al sistema cardiovascular del caballo
desde un punto de vista práctico, con una breve y simple fundamentación
teórica que se puede ampliar en el apartado de bibliografía.
FUNDAMENTOS TEÓRICOS:
¿Qué es el sistema cardiovascular y para qué sirve?
El
sistema cardiovascular se compone, como su propio nombre indica del
músculo cardiaco (corazón) y de todo el entramado de venas y arterias
que recorren el cuerpo del caballo. Las venas son los conductos de
retorno al corazón, y las arterias son los conductos que tienen su
origen en el corazón.
La función
principal es la de transporte, tanto de sustancias beneficiosas a las
células (nutrientes y defensas contra agentes externos), como la de
recogida de las sustancias de desecho para su posterior eliminación. La
sangre es el medio del que se vale el sistema cardiovascular para
llevar a cabo toda esta labor. Otra función importante es la de
termoregulación (regulación de la temperatura corporal).
¿Qué es el corazón?
Es
el músculo que bombea la sangre por todo el cuerpo. Los latidos o
pulsaciones, serán una referencia constante en el seguimiento del
estado físico de nuestros caballos. El corazón está colocado en la
parte izquierda del caballo, detrás del codo, en la zona del paso de la
cincha.
¿Cuántas pulsaciones por minuto tienen los caballos?
En
reposo tienen de media, entre 35 y 40 ppm (pulsaciones por minuto),
pudiendo tener menos los caballos con buena preparación física, y mas
los caballos que presenten alguna patología (enfermedad o lesión). La
frecuencia cardiaca máxima puede llegar a alcanzar las 280 ppm.
¿Cómo y dónde se toman las pulsaciones?
Se
pueden tomar de forma manual (con los dedos índice y corazón juntos,
nunca con el dedo pulgar), o ayudados de fonendoscopio (estetoscopio) o
pulsómetro (cardiotacómetro).
De forma manual se pueden tomar :
- A
unos dos centímetros de la línea horizontal del ojo, llegan unas
arterias y venas que están a nivel superficial, y que se pueden notar
fácilmente, teniendo cuidado de no confundir las pulsaciones ni perder
la cuenta con los movimientos de los párpados del caballo.
- En
la cara interna del maxilar inferior izquierdo también pasan las
arterias y venas faciales, colocando los dedos justo donde comienza su
"carrillo", en la cara interna, podemos, con paciencia empezar a notar
las pulsaciones.
- En
la cara lateral externa de la cuartilla, haciendo una ligera presión en
la mitad, encontraremos la arteria digital, cuyo pulso nos servirá de
referencia para comprobar alteraciones en la corona, el hueso
navicular, el tejuelo, o las estructuras del casco.
Ayudados de aparatos:
Tanto
el fonendoscopio, como el pulsómetro los colocamos cerca del corazón,
en la zona denominada como el paso de la cincha, detrás del codo
izquierdo del caballo.
El coste en España
de un fonendoscopio ronda alrededor de las 5.000 pts (27$ con el cambio
a 185 pts/dólar), y lo podemos conseguir a través de la farmacia de
humanos o veterinaria correspondiente.
El
coste en España de un pulsómetro básico (que muestre sólo las
pulsaciones) adaptado a caballos está sobre las 35.000 pts ( 189$ con
el cambio a 185 pts/dólar), y está disponible en las farmacias
veterinarias, y en las grandes superficies que se dedican
exclusivamente a deporte, en la sección de equitación y en la de forma
física (donde están el resto de los pulsómetros para humanos).
APLICACIONES:
.
Es importante realizar un seguimiento periódico de las pulsaciones de
nuestros caballos, una vez al mes sería suficiente, esto permite :
- Evaluar
si la forma física de nuestro caballo evoluciona favorablemente. Tanto
a través de la observación de la evolución de su estado basal, como por
medio del seguimiento de los test de esfuerzo (que veremos en
posteriores documentos).
- Conocer
las pulsaciones de nuestro caballo, para que en caso de duda y de que
tenga que acudir nuestro veterinario, tenga la referencia de el estado
basal (normal) del caballo. Por ejemplo: Los caballos con los que
trabajo habitualmente tienen entre 24 ppm.(el que menos) y 36 ppm.(el
que mas). Si notase algún comportamiento extraño en el caballo, después
le tomase las pulsaciones y el caballo en cuestión tuviese 39 ppm., mi
veterinario lo encontraría normal, pero yo, conociendo su estado
habitual sabría que algo está pasando. Si ofrecemos estos datos a
nuestros veterinarios, les estaremos ayudando, así como a nuestros
queridos compañeros.
Este seguimiento mensual nos puede llevar 5 minutos, pero su recogida y uso nos reporta grandes beneficios.
- A
la hora de evaluar cojeras, dos de las cosas que se comprueban en la
extremidad en cuestión, es la presencia o ausencia de calor en el casco
y que el pulso es mas evidente de lo habitual en la arteria digital. De
esta forma, si apreciamos alguna de las dos circunstancias, serán
indicio de un posible proceso inflamatorio, ya que el organismo está
llevando sangre a esa zona.
- El
sudor es un mecanismo de termoregulación. El corazón bombea sangre a
través las arterias con destino a las zonas cercanas de la piel, donde
se libera agua y sales minerales que hacen bajar la temperatura del
caballo. Estas pérdidas de agua, tal como hemos dicho van acompañadas
de pérdida de sales minerales fundamentales para la transmisión de
impulsos eléctricos a los músculos, con lo que su no reposición
supondrá una perdida en la capacidad de utilizar fibras musculares para
el ejercicio que queramos hacer. En conclusión, deberemos dosificar el
ejercicio para que los mecanismos de termoregulación entren en
funcionamiento lo mas tarde posible, o anticiparnos a ellos tomando
medidas (p.e. administración de electrolitos antes del ejercicio)
- El
conocimiento y regulación del uso del sistema cardiovascular nos es
útil a la hora de planificar el ejercicio o las actividades bajo
temperaturas extremas (mucho frío, o mucho calor), con lo que en
invierno, la fase de calentamiento del caballo la enfocaremos a activar
el sistema cardiovascular de tal forma que adquiera la temperatura
deseada lo antes posible. Empezaremos a trotar antes de lo que lo
hacemos habitualmente, e incluso podemos incluir un galope moderado. En
verano, lo contrario, ya que la temperatura corporal ya la tenemos. En
la fase de calentamiento podemos incluir al paso la ejercitación de los
grupos musculares que vayamos a utilizar en la fase principal tales
como por ejemplo los pectorales (espalda adentro), si fuésemos a hacer
doma, o los dorsales y el esplenio ( con la reunión y la flexibilidad
del cuello), si fuésemos a saltar, por ejemplo.
- Es
importante conocer que algunas estructuras tienen poca irrigación
sanguínea, con lo que en caso de lesión o sobrecalentamiento, el
sistema cardiovascular dispone de pocas armas a su alcance para
combatirlas, es el caso de los tendones:
- Por esta
razón es importante refrescar los tendones después de cualquier
actividad física que realicemos, bien mediante duchas de agua fría,
bien mediante geles refrescantes que se venden al efecto. Yo recomiendo
las duchas de agua fría, ya que podemos regular el tiempo de la ducha
al nivel de esfuerzo que ha hecho nuestro caballo.
- En el caso
de tener una lesión o herida cerca del tendón, tendremos en cuenta que
los antibióticos y antiinflamatorios que se le puedan inyectar a través
de la sangre, serán poco efectivos, por lo que actuaremos del siguiente
modo:
- Como prevención, proteger siempre
que sea posible los tendones de los caballos, especialmente los de las
extremidades delanteras, ya están mas expuestos a tropezones por el
campo, alcances de las extremidades traseras, etc.
- En el caso de que se produzca cualquier herida, por leve que parezca,
limpiar la herida lo antes posible con agua y jabón o un líquido
antiséptico (p.e. povidona yodada), y proteger hasta la llegada del
veterinario con un vendaje o similar.
- El
trabajo continuado sobre terrenos blandos (p.e. pistas blandas, salidas
al campo de larga duración sobre terrenos blandos o con mucho barro,
sobre barbechos, etc), o bien un trabajo demasiado duro sobre el mismo
tipo de terreno, tiene como consecuencia una lesión trágicamente
conocida por la mayoría de los aficionados : la tendinitis. Esta lesión
consiste en una inflamación del tendón y cuyo pronóstico depende de la
gravedad de la lesión, tema que evaluará nuestro veterinario. Esto nos
puede costar meses de reposo, medicación y rehabilitación progresiva
sobre terrenos duros, algo que se puede evitar si conocemos la
fisiología básica de nuestro caballo y aplicamos los procedimientos
adecuados.
- A
los caballos, así como las personas, cuando se excitan, o se asustan
por algo, les suben las pulsaciones, esta puede ser un arma mas para el
jinete o preparador a tener en cuenta a la hora de trabajar con un
caballo. En este caso necesitaremos un pulsómetro. Explicaré un caso
particular : Una yegua con la que trabajo habitualmente (PSI, castaña,
13 años) se excita en exceso cuando entrenamos sobre saltos. Las
pulsaciones le subían a 160 aunque el salto fuese muy bajo, pues bien,
con el pulsómetro hemos conseguido detectar su grado de "excitabilidad"
a pesar que, exteriormente, la yegua parecía que estaba tranquila. El
conocimiento del estado de la yegua nos daba poder sobre ella, ya que
cada vez que las pulsaciones subían de 120, hacíamos un círculo o
parábamos tranquilamente. El trabajo continuado con este sistema ha
permitido que el desconcierto que tenía la yegua se ha convertido en
tranquilidad y relajación. El conocimiento, la tecnología y el
razonamiento humano están para ser aplicados.
- El
uso del pulsómetro lo trataremos mas adelante pero como anticipo
diremos que es habitual en la preparación de algunas pruebas deportivas
(p.e. raid, carreras),y es poco utilizado en otras disciplinas, esto se
debe a su desconocimiento, intentaremos ver su fácil manejo y su
aplicación en diferentes disciplinas ecuestres. En cualquier disciplina
puedo (con el pulsómetro), saber el tiempo de recuperación de mi
caballo, con lo que sabré cuando tengo que dejar de trabajar a mi
caballo en la pista de ensayo para que esté en óptimas condiciones
físicas a la hora de la competición. Otra aplicación para cualquier
aficionado a los paseos largos por el campo es saber, mediante las
pulsaciones, los momentos mas adecuados para trotar o galopar sin
forzar al caballo, y llegar mas descansado al final de la excursión,
con lo que la podremos repetir sin ningún problema con mi caballo en
las mejores condiciones.
Iñaki Lorenzo.
Bibliografía complementaria:
. Conditioning sport horses. H.M. Clayton. 1991. Sport Horse Publications
. Anatomía del caballo. Cyanamid Ibérica, S.A.
. Lesiones del caballo y su tratamiento. Mary Bromiley. 1987. Editorial Acribia, S.A.
. Manual de hípica. BHS. 1998,. Editorial Blume, S. A.
Derechos Reservados
©Iñaki Lorenzo. Madrid. 2001
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