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Los alcances son producto de la falta de coordinación mecánica de los remos del caballo.Es un problema de Mecánica, no solamente de Herraje.Cada miembro del animal describe una línea durante el movimiento que está coordinada en el tiempo y el espacio con las líneas de los otros miembros.
-La coordinación se debe
de producir en el tiempo, para conseguir lo que se llama ritmo. Si no
hay ritmo en el movimiento, el caballo se mueve de forma desordenada.
Cada aire tiene una cadencia especifica, más rápida o mas lenta, pero
en la que los tiempos para cada miembro han de ser iguales.
-La coordinación se
produce en el espacio, de modo que cada miembro describa su línea de
movimiento de una manera complementaria a la de los demás remos. Aunque
nos parezca que el miembro se mueve en línea recta hacia delante, en
realidad se mueve describiendo una curva. Lo que ocurre es que las
cuatro curvas que describen los cuatro miembros, desplazan al animal
hacia delante en línea recta. Cada curva ha de estar coordinada en el
espacio con referencia a las demás curvas, para que su trabajo
favorezca al máximo el movimiento rectilíneo del animal y para no
interferir en las líneas de movimiento de los demás remos Cuando esto sucede, se producen los alcances.
Los alcances se producen
cuando uno de los cascos golpea a alguno de los otros miembros del
caballo. Se producen en los mas variopintos lugares, desde el casco
hasta el corvejón e incluso en el vientre y el codo, como en el caso de
los trotones. Los alcances son altamente perjudiciales en indeseables en el caballo porque :
-Producen una herida mas
o menos grande, dolorosa e insidiosa de curar. Las heridas producidas
por alcances en zonas de poca irrigación sanguínea como los pulpejos o bulbos del casco, pueden albergar una infección muy difícil de erradicar.
-El caballo es
consciente de que se alcanza y trata de evitarlo adoptando posturas
forzadas durante el movimiento. Esto repercute en dos sentidos, de una
parte el movimiento se ve alterado y disminuye el aprovechamiento de la
fuerza. Por otra parte, las posturas forzadas acarrean que se recarguen
unas articulaciones en detrimento de otras, e incluso que se recarguen
zonas del casco en detrimento de otras.
Las descoordinaciones mecánicas pueden producirse por multitud de causas, entre las cuales podemos citar como mas habituales;
.-Genéticas.
Hay caballos que tienen
una morfología poco agraciada, que presentan defectos congénitos que
dificultan la correcta mecánica del movimiento y favorecen los
alcances. Los defectos de aplomo, en mayor o menor mediad, provocan
alcances.Tambien hay caballos que, siendo morfológicamente aceptables,
tienen mala mecánica. Son caballos “patosos”.
-Juventud.
El potro, en su largo
camino hacia la madurez pasa por diferentes fases de desequilibrio
entre las proporciones de sus miembros. Debido a su continuo
crecimiento, el potro ha de ajustar cada día los parámetros de su
movimiento. De ahí que los potros se muevan imperfectamente,
produciéndose alcances y arrancándose herraduras.
-Vejez.
Como todos los seres
vivos, el caballo se va deteriorando con el paso de los años. Las
enfermedades y los problemillas van dejando secuelas que repercuten en
su movimiento. Artritis en las articulaciones, problemas de dorso, y
achaques varios hacen que el caballo modifique su manera de moverse
para evitar dolores. Estos movimientos forzados hacen que el caballo se
descoordine mas o menos y se produzcan alcances. Este cuadro explica
muchas veces el porqué un caballo se alcanza cuando antes no lo hacia.
-Fatiga.
La fatiga y el cansancio
generan descoordinación en el movimiento. Un animal cansado, es un
animal expuesto a alcances y tropezones.
-Herraje.
Un herraje descuidado descompensa al miembro con relación a los demas, dificultando en mayor o menor medida la
armonía del movimiento. Una herradura pesada, provoca fatiga en el
extremo del pie. Un entrenador americano decía que un kilogramo de peso
en los pies, equivale a ocho kilogramos de peso en el dorso. El
desequilibrio en las herraduras provoca giros y movimientos indeseables
en el remo, tanto cuando se esta moviendo como cuando el caballo está
parado. Una rama mas pesada que la otra, provoca que ,durante el
movimiento, el casco oscile hacia el lado donde esta situada esta rama, provocando tensiones anómalas en ligamentos y articulaciones.(S.Muelle 2006).
-Mal manejo del caballo. Las embocaduras inapropiadas y el mal manejo del caballo durante la monta, provocan descoordinación en el movimiento y desequilibrio de todo el caballo, que se ve compelido a moverse adoptando posturas extrañas.
Los alcances se tratan de dos modos principales.
-Suprimiendo o
corrigiendo la causa que los origina. Esto,como es obvio, se puede
conseguir en el caso de que la causa de los mismos sea transitoria y
ocasional. Si es cuestión de herraje, bastará con herrar adecuadamente
al animal. Si es cuestión de mal manejo, bastará con montar al animal
adecuadamente. Cuando las causas son provocadas por lesiones o dolores
crónicos, el tratamiento veterinario mejorará en gran
medida la movilidad del caballo. Los alcances producidos por fatiga, se
corrigen mediante la gimnasia y el descanso bien dirigidos.
-Paliando las secuelas.
El uso de protectores, evita o aminora las secuelas producidas por los
alcances, pero en ningún modo disminuye el numero de estos ni los
evita. Llegados a este punto, se debe de tener en cuenta que los
alcances que producen heridas abiertas, son los que mas fácilmente se
ven ,pero no son los mas peligrosos .Los alcances peligrosos son
aquellos en que no se aprecian, pero están ahí. El casco golpea
tendones y articulaciones constantemente en los otros miembros sin que
el jinete se de cuenta de ello. Algunas de las defensas y malos
comportamientos son originados porque el caballo sabe que si corre, se
hace daño en las patas. Basta que el jinete sepa escuchar lo que el
caballo le está diciendo.
Desde antiguo se han
ideado herrajes que pretendían evitar los alcances .Algunos de estos
herrajes eran verdaderamente pintorescos, pero básicamente todos
coincidían en dos puntos:
-Eliminar la parte de la
herradura que golpeaba al miembro. Para ello,se pintaba con tiza el
casco y se movía al caballo.A la parte de la herradura que contundía,
se le quitaba una parte de la rama y se redondeaba el casco. Tambien se
colocaba una especie de tampón de caucho en la zona, de modo que el
casco golpeara con el mismo, en vez de con el hierro.
-Se aplomaba el caballo
desequilibrando su casco, de modo y manera que adoptara posturas que
alejaran el eje del remo del paralelismo con el eje del cuerpo. Asi por
ejemplo, en el caso de un caballo que se alcanza en los menudillos
internos de los pies, al golpeárselos uno contra otro, se rebajaba
mucho la parte interna del casco. El caballo adquiría una conformación
de “izquierdo”,lo que le llevaba a juntar los corvejones y que sus
cascos giraran hacia fuera. Esto era una ilusión óptica, pues en el
mismo momento en que el caballo levanta el pie, éste gira hasta
colocarse de nuevo paralelo al eje del cuerpo.
Estos herrajes han
quedado obsoletos al demostrarse por un lado su inutilidad y por el
otro, que producian daños al caballo. Una herradura desequilibrada
repercute a la larga en la salud del caballo y un mal aplomado es mucho
mas perjudicial que cualquiera de los alcances.
Hoy en dia, el herraje
en el caso de los alcances, se remite únicamente a procurarle al animal
un aplomado exquisito y a facilitar mediante modificaciones en la
herradura, el movimiento de sus pies. Asi,vemos como ejemplo de un
caballo que se alcance con sus pies en los bulbos de las manos, que por
una parte se facilita el despegue de la mano fabricándole un buen
rolling o salida a la herradura de mano y a la herradura de pie se la
retrocede de lumbres, con el objeto de frenar su movimiento y minimizar
el efecto de corte de la herradura.
En los demás tipos de
alcance, el herraje se limita únicamente a redondear las superficies de
la herradura,.con el objeto de que no produzca herida. Con el mismo
objeto se hierra mas ajustado, pero teniendo en cuenta que una
herradura ajustada, necesita renovarse mas pronto.
Un problema de alcances
en un caballo pasa por la colaboración entre el propietario-jinete, el
herrador y el veterinario, que analizarán y determinarán las causas por
las que el animal se produce esas lesiones, y establecerán un plan para
corregirlas, aminorarlas o paliarlas, según su origen y sus secuelas.
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