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¿Qué son las Granulomatosis?, ¿Cuáles son sus principales características?, ¿Por qué se forman? y alternativas terapéuticas para su resolución.

La granulomatosis o "Carnigón" es un tejido de granulación exuberante que se caracteriza por ser indoloro (por no tener fibras nerviosas sensitivas), de crecimiento rápido e incontrolado, muy vascularizado (sangra en abundancia con facilidad) y de apariencia estética desagradable. Después de que se presenta una herida (principalmente traumática) la perdida de continuidad de la piel hace que se desarrolle un tejido de granulación. Cuando dicha herida está por debajo del corvejón (articulación del tarso) o rodilla (articulación del carpo), la granulación buscará proteger los tejidos internos como tendones, ligamentos, articulaciones y hueso. Sin embargo; en estas zonas, hay pocas o ningunas estructuras musculares (que puedan interponerse entre dichos tejidos internos y el medio externo) y la piel, normalmente tensa y retraída es incapaz de cubrir el defecto abriendo camino a un tejido de granulación que se hace exuberante e incontrolado desarrollándose la granulomatosis. Normalmente se presenta por descuido de las heridas. Cuando son pequeños, suelen resolverse de forma espontánea, pero cuando la herida ha sido de mayor tamaño, su apariencia exuberante, llamativa y de crecimiento rápido hace que muchos propietarios de caballos se preocupen y busquen ayuda profesional para solucionar el problema.
El tejido de granulación es el responsable de proporcionar una protección a corto plazo (días o semanas). Si éste crece de forma exagerada no significa que sea nocivo para la herida, si no que es la única forma que el tejido animal encuentra para protegerse de potenciales contaminantes externos. El problema se presenta cuando se muestra aún más desinterés y estos tejidos alcanzan dimensiones que dificultan incluso la movilidad de un miembro aunado a las posibles contaminaciones. Para ser un poco más gráfico, a continuación se aprecia una breve secuencia de una herida traumática ocasionada accidentalmente cuando esta yegua enredó su pata en una alambrada de púas. En la primera fotografía se aprecia una herida abierta que afectó la vaina (cubierta) del tendón flexor y seccionó (cortó) al tendón extensor (cara anterior de la caña) hasta llegar al hueso metatarsiano justo por arriba del nudo. Esta herida ya tiene un par de semanas y el tejido de granulación (rosa pálido a intenso) busca cubrir estas estructuras para protegerlas.  Nótese que a pesar de que el tejido de granulación no ha terminado de cubrir completamente la cara anterior del miembro, ya se comienza a formar una granulomatosis en la cara posterior. Esto se debe a que el tendón flexor que pasa por ahí fue lastimado y una parte de él; aunque pequeña, sobresale de la herida estimulando dicho crecimiento incontrolado. A partir de este momento se consideró iniciar una terapia de control de la granulación pero bien localizada procurando no afectar otras zonas.  Ahora se puede observar como el tejido de granulación ha sido controlado en la cara anterior, lateral y medial. Sin embargo, el crecimiento en la cara posterior es tan agresivo que se necesitó la eliminación quirúrgica para rebajarlo. Para este momento la yegua tenía otras prioridades más vitales por lo que se evitó someterla a procedimientos quirúrgicos temporalmente innecesarios. Realmente no importa que ungüento o crema especial se use en estos casos. Si no se aplica la terapia adecuada, la resolución de la granulomatosis suele darse (si es que se da) después de muchos meses. Por esta razón, es importante la pronta identificación de la lesión y estar claro que la mejor acción es solicitar asistencia veterinaria para aplicar alternativas quirúrgicas y terapéuticas según sea el caso. En mi práctica privada, la remoción quirúrgica y posterior cauterización química con vendajes compresivos me han dado muy buenos resultados y en poco tiempo, en especial cuando se tratan de crecimientos grotescos de apariencia desagradable.
Lo más importante es que al remover quirúrgicamente la granulomatosis, el tejido restante quede "a nivel" con los bordes de la piel que normalmente lo rodean. De esta manera la piel puede retraerse y reducir el defecto sin encontrar ninguna barrera. Siempre debe considerarse mantener vendadas las lesiones con ungüentos y cremas cicatrizantes para evitar la nueva formación de dicha granulación exuberante. El uso de sustancias cáusticas están indicadas para estos casos pero debe tenerse mucho cuidado de no aplicarlas sobre los bordes de la herida ni piel intacta porque retrasaríamos el proceso de contracción y es posible que la granulomatosis vuelva a formarse. Debo aclarar, que a pesar de su apariencia, muchas granulomatosis no suelen presentar peligro alguno para el caballo (siempre y cuando no lo incomode en su actividad diaria). Sin embargo, el mayor problema lo presenta el propietario del ejemplar al ver tales estructuras "colgando" de las patas de su caballo. De ser así, lo mejor es buscar asistencia veterinaria. Médico Veterinario Lucas Rusz
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