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Cómo domar un potro

Tema en 'Sobre caballos' iniciado por irsus, 23/5/10.

  1. Pensé que sería un tema muy trillado pero buscando en el foro no he encontrado gran cosa así que he abierto tema nuevo. Si ya estaba pido perdón y redireccionamiento, por favor.

    El asunto es el siguiente, como tengo dos potras que probablemente se domarán este verano no pienso en otra cosa y se me ha ocurrido que sería interesante que cada uno contara su manera de domar un potro. Había pensado en que se pusiera de ejemplo un potro de unos 3 años o así ya con su doma de cuadra y que cada uno relate todo el proceso que seguiría con él si tuviera el tiempo y las condiciones ideales de trabajo (las restricciones ya las añadimos luego). Qué tipo de ejercicios, qué tipo de herramientas, sesiones diarias/semanales..., duración de cada etapa, condiciones de manejo (cuadra, manada, tipo de alimentación), adaptaciones según el carácter (flemático, caliente, asustadizo), tipo y frecuencia de premios y castigos... todo lo que se os ocurra para la disciplina que practique cada uno hasta donde queráis.

    Estaría bien que no entráramos en polémicas de quién lo hace mejor al menos hasta que todo el mundo que quiera hablar lo haya hecho para que el tema quede limpio y constructivo, si cuela xD
     
  2. La doma de un caballo, desde mi punto de vista, debe ser realizada por un profesional; es muy compliacado a la vez que arriesgado intentarlo hacer por un aficionado en su casa en verano.
    Para mí ese es un error, que se comete muy amenudo.
    Cada caballo, como todo ser vivo, es un mundo totalmente distinto de otro; sólo una persona con gran experiencia en este aspecto es capaz de darle una buena doma y educación, y atender a todas sus necesidades.
    También está el erudito, que son los menos; por desgracia o por fortuna.
     
  3. Estoy de acuerdo en que es una tarea para profesionales pero, como en todo, son difíciles de encontrar. La mayoría se han formado a base de ver y probar igual que muchos de nosotros, a otros muchos sólo les interesa el dinero, otros tienen un montón de caballos y sacan al tuyo una vez a la semana, y la mayoría (al menos en mi caso) no tienen el mismo concepto de doma y (de caballos en general que tienes tú).

    Por eso creo que sería interesante conocer las opiniones de todo el mundo (que en este foro hay gente que sabe más que muchos "profesionales") tanto para aprender como para simplemente conocer diferentes formas de hacer lo mismo.

    Ah! y cuando he dicho que se domarán este verano no me refería necesariamente a mí (aunque es posible, al menos lo básico), ni mucho menos a que estén acabadas en verano. Simplemente quería decir que este verano les toca empezar y por eso estoy dándole vueltas al asunto.
     
  4. Eso es totalmente cierto: puede serun gran profesional, pero tener un concepto de doma totalmente contrario al tuyo. Hay que mirar en manos de quién ponemos a nuestros caballos.
     
  5. Como domar a un potro ... uff! creo que es una de las cosas más trabajosas que hay, sobre todo si es flemático ¡te dejas la piel en hacerle moverse! y si encima es asustadizo, ni te cuento, guarda todas la energías para ese momento.

    Pero creo que la base de una buena doma de cuadra es la que más ayuda a la hora de montar. En esta doma de cuadra incluyo que el caballo tenga conocimiento sobre ser cinchado, soporta peso sobre la espalda y se deja poner el filete.

    Me arriesgaré un poco ... empezamos con unos trabajos a la cuerda con transiciones a ambas manos, teniendo el caballo con la silla puesta. Paramos cerca de la pared o el vallado y alguien sujeta el caballo, ponemos un pie en el estribo, sin subirnos, hablándole mucho con suavidad. Cuando el caballo acepte bien ese peso, premiamos con suaves palmadas e intentamos apoyar nuestro cuerpo sobre la silla y el ayudante le hace andar unos pasos. Mucho premio y fin de la sesión ...

    Premiar siempre mucho cualquier avance, sesiones cortas, que se quede con ganas de más y volver fresco a la cuadra. Nada ganamos con exprimirles un poco más, si se agotan, asociaran sensación desagradable-jinete y perderemos muchos puntos.
     
  6. :D Hola a todos. Cada año domo dos o tres potros.. ( tiro palante....seria mejor dicho ), le enseño lo basico de cuadra, van, manejo de patas, mantenerse quietos, tranquilidad, etc.... ademas de aceptar jinete, a girar, andar, parar, paso atras, ayudas de la pierna etc... pues bueno, una vez lo animales van bien, los dueños son lo que continuan con el trabajo. Yo les pido que los anden mucho...mucho.. mucho, antes que trotarlos ni galoparlos andarlos... por lo menos 100 horas....despues ya veremos.

    A mi me gusta no poner tiempos, los tiempos los ponen ellos. Pido sobre todo actitud y ganas. A todos los potros los incio con Bosal y despues ( y no ha todos) les pongo filete, algunos dueños no los quieren con filete. Intento trabajar sobre todo, que los animales que confien en sus dueños y que dueños confien en sus animales.

    Estos videos me gustan mucho. Me gusta la filosofia del señor que habla. Intento consegir algo parecido. Espero os guste, son un total de 3 o 4 videos.

    http://www.youtube.com/watch?v=bkD2o17hjMs
     
  7. Hola a todos.

    Con respeto.

    Saludos.
     
  8. Estoy de acuerdo con estos consejos de Dipiro... lo que yo iba a resumir se parece mucho. :D

    Si el caballo cede con suavidad a los movimientos que se le piden a pie, se deja ensillar y montar, va con ganas adelante, y responde a las ayudas de manos y piernas... sobre esa base edificarás lo que quieras, porque combinando y afinando las ayudas podrás enseñarle cualquier ejercicio que necesites.

    Un abrazo... ¡y ánimo!. ;)
     
    Contar la doma de un potro así en unas palabras es imposible ; es un proceso largo y lleno de detalles .

    Aunque es un poco tostonazo pastelón te cuelgo el enlace de un tema que hice al respecto sobre una yegua que compró un socio mio hace unos años . La yegua en cuestión ahora tiene siete años , sigue en mi casa y esta empezando a hacer los ejercicios de doma vaquera . En el enlace solo esta el principio, pero la verdad es que el proceso fué lento pero no hubo pasos para atrás .

    Echar un potro palante es dedicación diaria pero dosificada , muchas ganas y mucha seguridad en lo que haces y por qué . Con todo y con eso todos los caballos te pueden sorprender .


    viewtopic.php?f=17&t=7239&p=103406&hilit=por+fin+la+encontramos#p103406
     
  9. Dipiro, sobre el video que has puesto, comparto ciertas cosas como que a un caballo hay que pedirle después de haberle enseñado bien, con paciencia y saber, pero me parece bastante bruto que una potra PRE con 2 años esté en la fase que se presenta, no es bueno para su desarrollo final y por mucha no violencia que pregona este señor en la doma, está forzando un dorso tierno, unos ligamentos en fase de madurez, etc., etc.

    Como pasa el tiempo!! la señorita Papalina ya tiene 7 añazos y parece que fue ayer cuando ramaleaba en el patio de El Cairel, debe estar preciosa...
     
  10. Elena: me ha encantado ese tema sobre tu potra... mucho sentimiento, y muy buena mano con ella. Sobre las técnicas podrá haber discusión... pero con esa actitud, no hay equivocación. ¡Enhorabuena!. :D
     
  11. Hola, ahi va mi opinión.
    Como preparar un potro manso y con doma de cuadra para que pueda ser montado con seguridad y ligereza.
    Es importante el tipo de ejercicios que se hagan, pero en mi opinión es más importante el modo de hacerlos. Cada minuto que pasa con el caballo lo estás “domando”.
    LO MÁS IMPORTANTE ES QUE SE CREE UN AMBIENTE MUY RELAJADO DE TRABAJO.
    Por ejemplo, dos formas distintas, según dispongamos o no de un corral redondo o no.
    Sin corral:
    Las condiciones ideales serían que el potro estuviese suelto en un prado o disponer de uno para soltarlo un rato antes de trabajar con él.
    Cabezada de cuadra y ramal. Salidas al campo, caminos, calles, coches, motos, otros caballos, pájaros, conejos, gente, charcos….. Todo lo más variado posible. Para ir quitando miedos.
    Intercalando los periodos de aprendizaje intenso con periodos de relajación pastando o caminando por sitios conocidos. Y bastantes transiciones paso-parada, parada-paso.
    La duración del trabajo y el número de repeticiones las marca el caballo según su carácter. Si sigue teniendo miedo, más repeticiones.
    Hay que llevar el ramal bastante suelto, que el caballo pueda mover la cabeza y mirar las cosas. Debe seguirnos con el ramal flojo, no tirante. La parada la avisamos con la voz.
    Teniendo en cuenta que la habituación se ha de ser más insistente y que tienen menos durabilidad en el caballo que la asociación.
    Me explico un poco. Se dice que el caballo aprende a la tercera. Asocia un estimulo con una respuesta a la tercera. Asocia o conecta una señal con una respuesta a la tercera. Y eso se queda bastante grabado. No hace falta repetirlo todos los días. Sabe hacerlo perfectamente incluso después de llevar meses sin hacerlo.
    La habituación consiste en acostumbrar al caballo a algo que le da miedo, este proceso puede ser más largo y necesita de más repeticiones. Es más efectivo cuando se divide el problema y se va acostumbrando al caballo por partes. Sin subir de nivel hasta que el caballo se muestre totalmente tranquilo al estímulo. Funcionan muy bien los premios en estos casos.
    Hay que tener en cuenta la suma de los miedos. Supongamos que el nivel de estrés o miedo del caballo se mide en colores, como un semáforo, verde, amarillo y rojo. En verde esta relajado y en rojo explota.
    Si un plástico en la cuadra no hace que el caballo llegue al rojo, es posible que en la calle sí. Ya que se suman el miedo a la calle y el miedo al plástico. Una sola cosa lo pondría en amarillo y no explotaría.
    Para habituar a algo, hay que presentar el estímulo, el caballo llega al amarillo y se mantiene el estímulo hasta que se da cuenta que no pasa nada y vuelve al verde, aquí se puede premiar.
    Luego se aumenta el estímulo un poco y se repite. Así hasta poder mostrar el estímulo completo.
    Los procesos de habituación deben repetirse más que los de asociación. Ya que son menos duraderos sus efectos y pueden volver atrás. Sobre todo en miedos provocados por resabios.
    Ya tenemos al potro capaz de salir del ramal por cualquier terreno o situación. Si normalmente vive en terreno llano. En los paseos hemos de buscar terrenos más abruptos para que aprenda a usar su cuerpo y controle mejor su equilibrio. Esto le hace mejorar mucho y se encuentra más seguro, lo cual quita bastantes miedos. A parte de lo que mejora a la hora de montarlo.
    Hay que habituarlo a las cuerdas por todo el cuerpo, a la ducha, a manejar los pies.
    No se premia cuando le cogemos los pies y luego los soltamos, se le premia con el pie arriba. Ya que si no, lo que premiamos que ponga el pie en el suelo.
    Ponemos manta y cincha. Recordando que como los miedos se suman, intentamos que cuando le presentemos al caballo algo nuevo, lo hagamos en un lugar en el que esté tranquilo.
    Seguimos con los paseos.
    Enseñamos al caballo a dar la vuelta y mirarnos con el otro ojo. Con un ramal largo, lo pasamos por detrás de los corvejones, nos ponemos un poco retirados, 2 metros, a la altura de los hombros y con tironcitos suaves e intermitentes hacemos que el caballo gire sobre sus cuartos traseros y así nos mire con el otro ojo. Repetimos varias veces (normalmente a la tercera lo hacen bien) a ambos lados. Esto nos vale para que tengamos más control cuando hagamos riendas largas.
    Empezamos con las riendas largas, esto al principio es difícil para el potro, ya que está acostumbrado a seguirnos. Conseguimos que el potro coja más confianza en el mismo y sea capaz de ir delante, como ocurre cuando montas. Con tranquilidad y suavidad le vamos enseñando las señales de parar y girar. Acordándonos de que al principio debemos abrir mucho las riendas para girar, no tirar hacia atrás. Para eso, en recto vamos detrás y al girar nos situamos más a la izquierda o a la derecha según el giro y así abrir bien la interior. Soltando bastante la rienda exterior.
    Si tenemos algún problema y el caballo intenta escapar, soltamos una rienda y tiramos de la otra, así el caballo gira hacia nosotros y no escapa.
    Al principio es mejor tener un ayudante que vaya delante con el ramal, que es algo que ya conoce, y poco a poco se va retirando y vamos controlando desde atrás.
    Luego repetimos los paseos en riendas largas. Ponemos también la manta.
    Si disponemos de un corral donde podamos soltar al caballo sin peligro, debemos soltarle con la manta e invitarlo a moverse hasta que salga al trote y galope. El momento de galopar es el más crítico pero necesario. Puede que acepte la manta perfectamente al paso y al trote, pero al galope es posible que se bote.
    Ahora hay que acostumbrarlo a ponerle la silla, con tranquilidad y dejándosela oler. Pero cuando la pongamos hay que cincharla bien. Ya debe estar acostumbrado a la cincha. No podemos arriesgarnos a que se le mueva o se le baje a la barriga. Lo moveremos del ramal al paso. Se la quitaremos y pondremos. Hasta llegar al punto de soltarlo en un corral con la silla puesta e invitarlo a moverse. Si no tenemos corral o es un caballo con mucha sangre, lo hacemos a la cuerda. Le damos cuerda hasta que galope. Si bota lo dejamos hasta que el pare. Si no se bota, lo dejamos hasta que estemos seguros de que no se va a botar.
    Primero con la silla sin estribos. Luego con los estribos cortos, que no toquen el caballo.
    Luego más riendas largas con la silla puesta.
    Ahora llega el momento de subir. Por ahora sin silla. Después de un paseo. Con la ayuda de alguien que lo coja del ramal y que nos ayude a poner la barriga encima del caballo sin dar golpe. Siempre con el cuello un poco hacia nosotros, siempre el que monta y el ayudante en el mismo lado. Si el caballo se mueve, en la posición que estamos, lo hará en círculos, el de arriba lodo tiene que dejarse caer y ya está de pie en el suelo y la grupa del caballo retirándose de el.
    Si admite el peso, intentamos que de unos pasos en un círculo pequeño, si va bien, abrimos el círculo.
    Importante hacerlo a ambos lados, todo lo que hagamos.
    Luego ponemos la barriga y una pierna encima del caballo, seguimos pudiendo bajarnos fácil. Repetimos el proceso anterior.
    Ponemos la silla, seguimos con un ayudante, ponemos un pie en el estribo, movemos el caballo, si todo va bien, pasamos el otro pie y nos sentamos. El ayudante sigue moviendo el caballo. Si la cosa se pone fea, no sujetamos el caballo a tirones que lo pondrán más nervioso, no intentamos pararlo al momento, lo hacemos girar alrededor nuestro y lo paramos.
    Si todo va bien, el de arriba va tomando el control hasta que el de abajo no es necesario. Al principio, el de arriba no hace nada. Y poco a poco va aplicando las ayudas a la vez que las pide el de abajo. Luego el de abajo se va retirando y vemos si responde a las ayudas desde arriba.
    Si es posible, se deben dar paseos montado con alguien del ramal. Pero saliendo al campo lo antes posible. Como siempre haciendo muchas transiciones paso-parada. Intercalado los tiempos de montar con tiempos de relax. Hasta ahora seguimos con la cabezada de cuadra. No hemos puesto nada en la boca.
    El campo hace que un potro tenga un paso con cadencia y amplitud. Cosa difícil de conseguir en la pista. Al menos para mi.
    Cada vez le vamos pidiendo más cosas desde arriba. Cuando la cosa va bien, ya no necesitas ayudante y sigues con los paseos largos alternado ratos montados y a pie.
    Cuanto más alarguemos los paseos, mejor. Mientras montamos, vamos aprovechando el terreno para ir pidiendo cada vez más cositas. Al principio intentamos molestar lo menos posible. Y a partir de aquí, se orienta al tipo de doma que queramos.
    Hasta ahora no hemos hecho más que paso. Para pasar al trote, pedimos trote y tan solo unos trancos después lo bajamos al paso. Luego unos trancos más y paso otra vez. Cuando esto esté fijado. Aumentamos el número de trancos al trote antes de bajar al paso. Y así seguimos hasta donde queramos y luego con el galope igual. Y muchas transiciones siempre.
    Para pasar de la cabezada al filete, primero se ponen cabezada y filete juntos. Y se van pidiendo las cosas con los dos y paulatinamente más con el filete.
    Se puede poner un filete acoplado a la cabezada y dejar al caballo comiendo hierba en un prado. Así aprende que para comer tiene que tener la lengua debajo y nos ahorramos que coja la manía de poner la lengua encima.
    En resumen. Las cosas paso a paso, con mucha tranquilidad. Y recordando que el caballo debe estar tranquilo para aprender. Si está nervioso es difícil que aprenda. Siempre hay una forma de que aprenda algo sin tener que forzarlo.
    Y hasta aquí tenemos un potro seguro y confiado que podemos montar por el campo y por cualquier sitio.
    Saludos y aunque he escrito un buen tocho, no son más que pequeñas puntaditas de lo que hay que hacer.
     
  12. El segundo caso.
    Con corral redondo:
    Si disponemos de esta herramienta, facilitará bastante el proceso de doma, lo más importante que le vamos a enseñar es: NO HUIR SI TIENE MIEDO, si tiene miedo debe buscar de estar cerca de su jinete.
    Siempre se dice que el caballo como es un herbívoro, lo primero que hace es huir ante cualquier indicio de peligro. Pero eso no es cierto. Lo primero que hace es unirse al resto de la manada y huir juntos. Pero juntarse es más importante. Llegando a pasar cerca del peligro solo por que debe juntarse con el resto de la manada. Ese instinto es el que vamos a fomentar. Y en vez de con la manada, que se junte con nosotros.
    Esta es la lección más importante que le vamos a enseñar en el picadero redondo.
    Como hacemos esto. Primero eso que está muy de moda de entrar al redondo con el caballo y hacer que te siga. Lo primero es colocarte en el centro con un poco de comida y esperar a que venga. Para ir empezando a crear BUEN AMBIENTE DE TRABAJO. Nunca ir a buscarlo, esperar a que el de el primer paso. Hay una gran diferencia entre intentar acercarte y dejar que de el primer paso.
    Como es manso de deja tocar, así que lo manoseamos un poco y luego lo invitamos q que nos siga, si no se mueve tras nosotros. Lo invitamos a moverse, siempre desde atrás, nunca lo echamos desde la cabeza. Lo hacemos dar un par de vueltas y lo invitamos a que venga al centro otra vez. Para esto cambiamos de forma evidente nuestra actitud enérgica por otra totalmente tranquila, incluso bajando la cabeza y hombros y desviando un poco la mirada.
    Usamos la mínima presión para que se mueva o como mucho trote, no queremos que galope hasta que se canse ni nada de eso. Solo que nos preste atención.
    Solo lo echamos a galopar si nos hace alguna falta de respeto, no si nos tiene miedo. Cuando pare lo volvemos a tocar e intentar que nos siga. A la segunda o tercera, la mayoría de caballos te siguen. Entonces andamos y paramos varias veces, si se nos va, lo hacemos moverse un poco y repetimos.
    Ya va aprendiendo que es mejor estar contigo.
    Luego le ponemos una cuerda, redonda con buen grosor, a modo de lazo en el cuelo par que no la pierda y el resto lo dejamos encima del lomo y le volvemos a pedir que nos siga y que se mueva. Al tener la cuerda en el dorso, es posible que se asuste y corra y se le caiga, para eso ponemos el lazo, para que se le caiga pero no la pierda. En este punto correrá y la cuerda lo perseguirá, tú te mantienes muy tranquilo en el centro con posición de invitarlo a venir. Pronto parará y se dará cuenta que mejor si no huye. Tu lo premiaras y lo tranquilizaras y le pondrás la cuerda otra vez recogida en el lomo. Se repite el proceso de seguirte, ya casi seguro que te sigue, si no, pues que se mueva otra vez. Cada vez para antes y termina relacionando correr con malo y quedarse a tu lado con bueno.
    Luego se le pone la cuerda que sobra del lazo a modo de cincha y se repita el proceso.
    Luego se pone también por encima de los corvejones y repetimos. Ya van muchas situaciones en las que la solución es quedarse contigo. A parte de que se acostumbra a las cuerdas, a llegar algo encima, a la cincha, a que la cuerda le toque los corvejones.
    Utilizamos el redondo para que las habituaciones se hagan con el caballo suelto, que siempre se acostumbran mejor a las cosas si están sueltos, si se sienten sujetos y saben que no pueden irse, les cuesta más acostumbrarse a lo que le da miedo.
    Jugamos con la manta para que le pierda el miedo, hasta que se la podemos poner y quitar y pasarla por todo su cuerpo sin problemas.
    Luego se cincha la manta y se suelta. Le hacemos seguirnos, si se va intentamos que galope a ver si se bota. Y lo dejamos botarse hasta que decida parar y se de cuenta que la solución es no correr y quedarse con nosotros. Como ya estará acostumbrado a que lo movamos sin que se altere demasiado, es interesante que llegue al galope aunque nos haya seguido bien sin intentar escaparse.
    Luego hacemos los mismos ejercicios que explique antes, de hacer que gire y te mire conel otro ojo, las riendas largas,…..
    Luego le ponemos la silla con la misma tranquilidad. Intentamos que nos siga, si se va aprovechamos y que galope, lo dejamos galopar sin presionarlo, más bien invitándolo a que venga a nosotros. Cuando lo haga, lo premiamos. Es imprescindible que llegue al galope para saber si se bota o no. Porque si ha de botarse lo hará y no le importará que estemos nosotros encima. Así que mejor que lo haga solo.
    Prácticamente, esta es la diferencia de tener un corral redondo o no. Y en cuanto tiene un poco claro el seguirte con el ramal, muchos paseo por el campo.
    Las sesiones de picadero han de ser cortas, con media hora vale. Se pueden hacer varias en un día. Tres va bien. Y siempre saliendo fuera todo lo que se pueda.
    Lo referente a tiempo y número de sesiones, lo pone el caballo. No se debe aburrir al caballo ni repetir mucho los mismos ejercicios. Hay que hacer las sesiones amenas.
    El resto sería igual que le anterior caso. Solo que muchos de los ejercicios los empezamos dentro del picadero por seguridad.

    Saludos.
     
  13. todos teneis razon hai que tener mano de un buen profesional yo mis caballos los monto yo desde potro hasta viejo y no soy profesional ni vivo deso lo unico es que me defiendo y tambien tengo un profesional por atras que me corrige .teneis toda la razon lo de los aficionados que todo lo saben pero que en realidad no saben nada que se ponen a montar los potros creyendo que saben y lo unico que hacen es resabiarlos eso es lo que se se llama ignorancia y falta de preparacion como pasa muchas veces.
    todo lo que han dicho mis compañeros de foro por mi parte tienen razon aun que yo no lo hago asi porque solo se dos formas pero bueno el resultado es el que se ve al final no al principio aun que tambien cuenta mucho lo que importa es ir despacio y hacer las cosas bien lo mejor posible y sin dejar pasos atras por tontos que parezcan

    lo mejor es que contrates a alguien

    saludos y suerte
     
  14. hola soy Domingo, es verdad cada potro es un mundo, las cosa hay que hacerla muy bien y fundamentamente que el potro confie en tí,yo estoy domando una potra de 3 año 1/2. primero dandole cuerda a dos mano, luego colocando la montura sin montar. luego pecheandola, y por ultimo montandola, cada vez que entro en pista solo paso y trote hasta que se acostrumbre, asi estube un mes, ya la tengo tambien al galope, y siempre aconsejado por un profecional. hoy la monta mi hija de 9 años en la pista y carrileando, acompañado por otro caballo. la verdad que me comenta el profecional que he tenido mucha suerte que un caballo no se entrega tan facilmente en dos meses corto.Desde que empeze con ella no me ha hecho nigun estraño. espero que tenga la misma suerte que yo. un saludo.
     
  15. Hola a todos, cuando abrí este tema no pretendía tanto recabar opiniones para domar mis potras (que también) como abrir un debate sobre cómo domar potros en general. Al pensar en mis potras me entró curiosidad por saber las opiniones del foro y quise averiguarlas.

    Sé que es un tema muy complejo y muy largo de contar así que os agradezco mucho vuestras opiniones a los que las habéis dado, especialmente a sartalindes que se ha pegado una buena currada! Gracias también por los links, el de elena me lo he leído casi entero ya y el de tango creo que lo leí en su día pero le volveré a dar un repaso.

    En cuanto a mis potras una ya ha dado cuerda, cuerda con silla y filete sin botes desde hace mucho y ya me he subido una vez (sin muchos miramientos) y hemos andado un poquito del ramal. No suele tener problema con nada (dentro de casa) sospecho que esta será de las flemáticas, ya os contaré.

    La otra es Moka (la de la epifisitis y las historias) por lo que es posible que su doma se alargue mucho más y no llegue a subirme hasta dentro de mucho. Por el momento ya hemos dado todos los paseos del ramal del mundo con un resultado extraordinario que no me esperaba porque suele ser nerviosilla, va a la cuerda, sube al van ella sola como un perrillo, se deja duchar, pasa las rejillas y los charcos, da todas las patas, escucha (que anda que no me costó)... es bastante burra pero cada vez confía más y se mete por donde le digas.

    Cuando me vuelva a poner con ellas ya os contaré si lo hago yo, si las llevo a algún sitio o si no tengo tiempo ni dinero y siguen pastando en el monte xD

    Otra vez muchas gracias y si alguien más quiere dar su opinión o más saludos respetuosos serán bienvenidos ;)
     
  16. Pues siendo así... ¡tienes ya buen camino andado!. Por lo que dices, creo que no tendrás problemas con ellas.

    Si un potro, de la mano, se deja guiar, para con ligereza (sin tener que tirar de él), sale a andar cuando se le manda, mueve la grupa a uno y otro lado cuando se lo pedimos, y acepta que se le ensille y se le apoyen en la silla... podremos montarlo con suficiente seguridad. Porque sabremos que cede a las órdenes que le llegan mediante ramal y riendas, y que de desplaza cuando le tocamos con manos (y piernas después)... esto tan sencillo, y conocer las ayudas básicas, es todo uno.

    A partir de ahí, dependerá de qué y cómo le vayamos pidiendo, siempre edificando lo nuevo sobre la base de lo que ya hay, de manera que no se desconcierte, y que esas novedades no le lleven a defenderse.

    Seguimos pendientes de esas potras, y de sus progresos... ;)

    ¡Un abrazo, y mucho ánimo!. :D
     
  17. Hola a tod@s
    Queria comentar un detalle insignificante dentro de la doma de un potro,respecto a cuando los montas al pricipio,poniendolos por ej al trote.Hay de todo,pero cuando es muy sensible o de dorso frio,o quiza todavia esta un poco nervioso mentalmente,e inicias el trote,siempre doy tres trancos sentado,y luego levantado o en suspension.Aun asi,los encuentros alternativos del culo sobre el dorso muchas veces los preocupa,pensando que podria hacerles daño.Creo que en cuanto nos demos cuenta de ello,debemos aliviar el asiento del todo y poco a poco ir haciendo cada vez mas trancos sentado y levantado,para que no le suponga una asociacion de trote igual a molestia,que nos pone otra vez al principio_Otro problema que biene deribado,es que se alivian si insistimos,invirtiendo el dorso y sacando los pies hacia atras,lo que hace que floten y pierdan lo mas importante,la impulsion correcta,que es metiendo los pies bien dentro de la masa,aunque lo trabajemos abajo,con contacto suave,etc.Esto podria acostumbrar al ÷potro a aliviarse,lo que finalmente acaba resultando en pequeñas defensas,etc...es decir si no estamos atentos a esto,lo pagaremos mas adelante.Solo por este detalle se malogran la doma de un caballo.Las prisas y saltarnos los pasos a seguir se pagan,podria y habra caballos que superan estos detalles,pero no me parece rentable arriesgarse.Un saludo
     
  18. Aman: ha sido muy buen consejo este que has dado. :D

    Mira qué coincidencia... ahora estoy recuperando y fortaleciendo el dorso de mi caballo, y hago como tú los ratos de trote: unos pocos trancos sentado, y el resto en suspensión. Eso, y mucho paso, tan enérgico como pueda darlo, y con muchas cuestas. Todo con el cuello libre, para evitar que ahueque el dorso. Y parece que está dando resultado, poco a poco.
    Esos trancos sentado me parecen importantes, para que el potro no desconozca ese aire, y cómo hacerlo con el jinete sentado y acompañando su movimiento.

    Para aprovechar el trote en suspensión en todo lo que puede dar, la silla debería tener las estriberas en un buen lugar... cosa que en las marcas españolas no parece muy común, por desgracia. :(