Me presento porque supongo que ya muchos de mis antiguos amigos no estarán. Han pasado 5 años. Si me lo permitis me gustaria hablaros un poco de mí.
Yo soy una apasionada de los caballos desde que tengo uso de razón. Los caballos han sido para mi mi vida y mi mayor ilusión.
El dia que vino GUapo a casa, casi no me lo podia creer. Mi sueño se habia echo realidad. Lo que este caballo me ha enseñado, no hay libros en el mundo que lo hubieran podido hacer. Guapo vino de potro, con 2 años y medio y lo vi hacerse "caballo". Queria tanto a este caballo que pensaba que si le pasaba algo yo me moria y el se compenetró conmigo hasta el punto que no permitia que nadie lo montara si no era sujetandolo. Yo lo queria tanto que busque un amigo para que le hiciera compañia y asi es que vino Drago.
Drago era el potro mas bonito del mundo, al menos para mi. Un frisón de 6 meses de edad que vino de Holanda hasta mi casa. Su nuevo hogar.
Con Drago aprendí lo que es el amor hecho caballo. No he visto algo mas dulce y cariñoso. Ese potro que venia a la voz y buscaba mi compañia como lo haria un cachorro de perro (lo se, las comparaciones son odiosas). No he sido mas feliz en mi vida que cuidando de mis dos caballos y viendolos felices pastando en el campo.
Mi gran ilusión era esperar a que mi potro creciera y montarlo tambien. Esto nunca pasó. Drago murió poco antes de cumplir 2 años. Un cólico se lo llevó. Yo habia ido de viaje solo 4 dias. Cuando llegué de vuelta lo que me encontré no era mi caballo era solo su flaco y debil reflejo. Mis padres no quisieron decirme nada pues pensaban que no podria hacer nada yo, el cargo de conciencia de haberme ido todavia no lo he perdido, y ya han pasado 2 años.
Pues continuo con mi pequeña historia, eso si, intentaré abreviar.
La muerte de mi potro Drago me ha hecho dejar a un lado la equitación. Mi otro caballo por supuesto lo he seguido atendiendo y cuidando, pero ya apenas lo he vuelto a montar.
El caballo ha pasado los dias en el prado y las noches en su cuadra, pero apenas lo he montado. Por qué? pues no se, me he desanimado muchisimo. Cuando lo miraba a los ojos me recordaba a Drago y me ponia muy triste. Con eso ya no tenia ganas de montar.
Pero esta tarde ha sucedido algo..... no sé! ha sido cuando lo llevaba del ramal para el campo, lo solté y lo miré, de pronto sentí algo que despertó dentro de mi. Sentí ganas de nuevo de disfrutar de el paseando por el campo, de volver a compartir esos momentos. Se me empezó a despertar otra vez la llama de la ilusión...... esa que ha estado mas de 2 años dormida.
Quiero volver a empezar....
Gracias por escucharme, muchas gracias.
Yo soy una apasionada de los caballos desde que tengo uso de razón. Los caballos han sido para mi mi vida y mi mayor ilusión.
El dia que vino GUapo a casa, casi no me lo podia creer. Mi sueño se habia echo realidad. Lo que este caballo me ha enseñado, no hay libros en el mundo que lo hubieran podido hacer. Guapo vino de potro, con 2 años y medio y lo vi hacerse "caballo". Queria tanto a este caballo que pensaba que si le pasaba algo yo me moria y el se compenetró conmigo hasta el punto que no permitia que nadie lo montara si no era sujetandolo. Yo lo queria tanto que busque un amigo para que le hiciera compañia y asi es que vino Drago.
Drago era el potro mas bonito del mundo, al menos para mi. Un frisón de 6 meses de edad que vino de Holanda hasta mi casa. Su nuevo hogar.
Con Drago aprendí lo que es el amor hecho caballo. No he visto algo mas dulce y cariñoso. Ese potro que venia a la voz y buscaba mi compañia como lo haria un cachorro de perro (lo se, las comparaciones son odiosas). No he sido mas feliz en mi vida que cuidando de mis dos caballos y viendolos felices pastando en el campo.
Mi gran ilusión era esperar a que mi potro creciera y montarlo tambien. Esto nunca pasó. Drago murió poco antes de cumplir 2 años. Un cólico se lo llevó. Yo habia ido de viaje solo 4 dias. Cuando llegué de vuelta lo que me encontré no era mi caballo era solo su flaco y debil reflejo. Mis padres no quisieron decirme nada pues pensaban que no podria hacer nada yo, el cargo de conciencia de haberme ido todavia no lo he perdido, y ya han pasado 2 años.
Pues continuo con mi pequeña historia, eso si, intentaré abreviar.
La muerte de mi potro Drago me ha hecho dejar a un lado la equitación. Mi otro caballo por supuesto lo he seguido atendiendo y cuidando, pero ya apenas lo he vuelto a montar.
El caballo ha pasado los dias en el prado y las noches en su cuadra, pero apenas lo he montado. Por qué? pues no se, me he desanimado muchisimo. Cuando lo miraba a los ojos me recordaba a Drago y me ponia muy triste. Con eso ya no tenia ganas de montar.
Pero esta tarde ha sucedido algo..... no sé! ha sido cuando lo llevaba del ramal para el campo, lo solté y lo miré, de pronto sentí algo que despertó dentro de mi. Sentí ganas de nuevo de disfrutar de el paseando por el campo, de volver a compartir esos momentos. Se me empezó a despertar otra vez la llama de la ilusión...... esa que ha estado mas de 2 años dormida.
Quiero volver a empezar....
Gracias por escucharme, muchas gracias.
