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¿Has hecho deporte alguna vez? Si en algún momento has estado controlado por tu profesor del colegio, por tu monitor del gimnasio, o por tu entrenador en la disciplina que practiques, te habrás dado cuenta de que estos profesionales intentan canalizar tu afición hacia una práctica saludable de tu deporte favorito. Con esto quiero decir que vigilan que no hagas excesos y controlan los progresos tanto técnicos como físicos que vas haciendo durante el programa de entrenamiento o el curso académico.
Cuando el ser humano desarrolla cualquier actividad física tiene en cuenta un programa de entrenamiento que depende del parámetros tales como la carga de trabajo semanal, el estado físico en cada momento, el tipo de actividad, una dieta que permita el desarrollo de las sesiones de entrenamiento ..., etc. Da lo mismo si estamos apuntados a gimnasia de mantenimiento, si somos deportistas de fin de semana, o si practicamos deporte de alto nivel. En todos los casos tomaré una serie de precauciones en cuanto a dieta, tipo de calentamiento, tipo de sesión, carga de trabajo, tipo de estiramientos, actividades complementarias, que me permitan desarrollar mi deporte favorito en las mejores condiciones de salud.
Si todo esto lo hacemos con nosotros, debemos
pensar en nuestros caballos, que son atletas con los que pasamos
nuestras horas de ocio en haras de conseguir o bien simplemente una
satisfacción personal, o bien algún objetivo de tipo deportivo en la
disciplina ecuestre que sea. En este caso también da lo mismo si
montamos solamente el fin de semana, si vamos un par de veces o tres a
montar, o si vamos todos los días. En todos los casos deberemos ajustar
la dieta, la carga de trabajo, el tipo de sesión, el calentamiento y la
vuelta a la calma al tipo de disciplina que practiquemos y a la
disponibilidad de horario.
No es lo mismo entrenar a un
caballo que va saltar, que va a hacer doma, raid, completo, trec, o a
pasear el fin de semana. No es lo mismo, pero todos los caballos son
seres sensibles a los requerimientos de su jinete/amazona, con músculos
y huesos que componen un aparato locomotor que nosotros deberemos
desarrollar lo mejor que podamos para practicar nuestro deporte
favorito minimizando el riesgo de lesión o enfermedad de nuestro
caballo.
Veremos cómo de una forma sencilla podemos
mejorar físicamente a nuestros caballos mediante el conocimiento básico
de su anatomía y fisiología, de los principios de entrenamiento y a
desarrollar programas de entrenamiento y sesiones de trabajo adaptadas
a nuestro caballo y al tipo de actividad que desarrollemos. no os
asustéis, intentaremos hacerlo sencillo, y repito, da igual el nivel de
equitación que tengamos y lo queramos hacer con nuestro caballo, lo
menos que podré ganar es tener menos lesiones y evitar conductas
potencialmente peligrosas para nuestro caballo.
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