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El Síndrome Metritis-Endotoxemia-Laminitis (SMEL), también conocido como Complejo Metritis-Laminitis-Septicemia; no es más que una complicación en yeguas recién paridas caracterizada por infección uterina que desencadena una secuencia de eventos bien definidos. Por esta razón la identificación temprana del problema vuelve a ser una prioridad, considerandose como una verdadera emergencia veterinaria, ya que suele ser mortal en yeguas que no reciben el tratamiento adecuado.
Uno de los momentos más apreciados por todo propietario criador de caballos, es el nacimiento de un nuevo potro. Pero que pasa si el parto se complica y se vuelve una distocia (parto problemático), se presenta un prolapso uterino o si nuestra yegua, amén de haber parido sin complicaciones aparentes, presenta retención de placenta y/o secreción vulvar purulenta. Pues bien; si esto ocurre, la prioridad radica en identificar prematuramente el problema y solicitar asistencia profesional cuanto antes.
Causas predisponentes: Como ya se ha citado, toda infección uterina puede complicarse y desarrollar un SMEL, por lo tanto dichas infecciones uterinas pueden presentarse por:
1.- Parto Distócico. 2.- Prolapso Uterino. 3.- Retención de Anexos Fetales (Placenta). Como se desarrolla:
La metritis no es más que la inflamación interna del útero por contaminación grosera durante el parto o inmediatamente posterior a éste. La infección puede instaurarse en pocas horas y desarrollar el cuadro entre 12 y 24 horas post parto. Dicha infección se produce por la entrada y multiplicación de gérmenes patógenos (bacterias) que favorecen la acumulación de fluidos serosanguinolentos y detritos celulares (pus). El rápido crecimiento bacteriano (infección) promueve la liberación de toxinas y su posterior paso al torrente sanguíneo desarrollando septicemia y/o endotoxemia (contaminación de la sangre) convirtiéndose ahora en una infección generalizada. Al igual que en algunos cólicos complicados, la infección generalizada; a través de procesos bioquímicos y hemodinámicos complejos, afecta las laminas sensitivas de los cascos que mantienen a la tercera falange íntimamente unida a la cara interna de la muralla del casco desarrollando laminitis e infosura. |  |
Principales signos de enfermedad:
La historia de parto reciente normalmente está presente en todos los casos; sin embargo, un aborto en último tercio de gestación puede generar retención de placenta o incluso prolapso uterino. Una placenta que se mantiene colgando de la vulva de la yegua post parturienta por más de una hora nos indica que algo no está bien y se debe intervenir. De forma rutinaria la aplicación de 40 UI de OXITOCINA (en cualquiera de sus presentaciones comerciales) a los 30 minutos post parto reduce considerablemente la probabilidad de que se presente la retención de placenta. En caso de ser necesario, pueden hacerse hasta dos aplicaciones más (las mismas 40 UI) con intervalos de 2 horas entre una y otra. Si para entonces el problema persiste es mejor buscar asistencia veterinaria. En ocasiones la placenta se desprende pero puede que parte de ella quede atrapada dentro de alguno de los cuernos uterinos como resultado de desgarros y/o roturas durante el parto. De ser así, la mejor forma de prever tal incidente es tomando la placenta desprendida y extenderla en su totalidad sobre el suelo. Si al hacerlo nos encontramos con una enorme bolsa bien definida, con dos extremos en forma de cuernos (uno más grande que es el gestante y otro más pequeño) que convergen en un pequeño segmento correspondiente al cuerpo uterino (normalmente algo desgarrado por la salida del recién nacido), entonces no hay de que preocuparse. Pero si alguno de estos segmentos se presenta incompleto como una bolsa cortada en la base o a la mitad, entonces debemos llamar a nuestro veterinario de confianza. Estos eventos involucran la presencia del caballerizo o del propietario durante o posterior al parto. En ocasiones resulta difícil estar presente, en especial si nuestra yegua pare en el prado o en algún potrero. Por ello es importante tener estimada la fecha próxima del parto para tomar las medidas necesarias. En caso de no hacerlo, otro elemento a evaluar son las secreciones vulvares que provienen de descargas uterinas abundantes las primeras horas post parto pero escasas en los días siguientes. Dichas secreciones pueden ser sanguinolentas pero sin mal olor. Si pasadas 24 a 48 horas nos encontramos con secreciones purulentas (blanco amarillento de consistencia espesa o achocolatada de olor fétido) debemos buscar asistencia cuanto antes. |
Si las secreciones vienen acompañadas de fiebre, perdida del apetito, depresión, signos de dolor o intranquilidad entonces tenemos instaurada una metritis en vías de generalizarse. Para este momento las terapias a instaurar deben ser en extremo agresivas ya que la vida de la yegua madre depende de ello, quedando a cargo del Médico veterinario tratante el tipo de terapia a emplear.
Con el pasar de las horas el cuadro empeora dramáticamente. Las mucosas se congestionan presentándose enrojecidas, los latidos cardíacos se incrementan, la respiración se vuelve superficial, rápida y con dilatación marcada de los ollares (nariz), el animal se encuentra desorientado, aparece el pulso digital, una postura envarada con los miembros anteriores dirigidos hacia adelante y los posteriores abiertos y al caminar la marcha se hace tambaleante, tosca y de pasos cortos que por lo general concluyen con la renuencia a caminar por el dolor. Con frecuencia el animal se postra en decúbito lateral (de lado sobre uno de sus flancos) con los miembros extendidos por la laminitis e infosura y se vuelve refractario a cualquier terapia. El choque endotóxico se hace presente y tras algunas horas o días de agonía sobreviene la muerte. Como el SMEL se presenta de forma tan violenta, SIEMPRE debe ser considerado como una emergencia y nunca dejar pasar los días... para ver si la yegua sale sola de eso, porque no va a ser así. El tiempo que se demore en tomar la decisión tras identificar los primeros signos de que algo no está bien, determinará que nuestra yegua madre siga su vida reproductiva con total normalidad, quede con secuelas graves o en el peor de los casos muera por falta de atención especializada.
Médico Veterinario Lucas Rusz Ejercicio Libre Grandes Animales
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